¡QUÉ MALA LECHE!

El tema de los lácteos, especialmente la leche, es muy recurrente cuando hablamos de alimentación, me gustaría aclarar algunos conceptos, para que cada cual decida si merece la pena seguir tomando leche de vaca:

• En la leche de vaca el calcio es muy abundante, pero para que este pueda ser asimilado por nuestro organismo, tiene que haber una proporción alta de magnesio, de 2/1, es decir 2 de calcio por 1 de magnesio y en la leche de vaca esta proporción es de 10 de calcio por 1 de magnesio. Por eso solo se absorbe como mucho un 30%.

• Además, para que el calcio se absorba también se requiere fósforo, vitamina D (que se obtiene tomando el sol un promedio de 20 minutos diarios), y hacer ejercicio!.

• La leche de vaca contiene dos proteínas de difícil asimilación: albúmina y caseína (diferentes y en mayor cantidad a la leche materna humana), y que pueden pasar al torrente sanguíneo a través de las zonas permeables del intestino, provocando la consecuente respuesta inmunitaria: alergias, mucosidad, asma, dermatitis, eccemas, artritis reumatoidea, etc.

• El azúcar de la leche: la lactosa, crea muchos problemas, el 75% de la población mundial es intolerante a la lactosa. Lo son los que no tienen lactasa, la enzima que se requiere para digerirla.

• A las vacas se les inyectan antibióticos y hormonas, viven sin espacio vital, están todo el día enchufadas a unas máquinas ordeñadoras y se las alimenta con piensos que contienen pesticidas, ¿quieres beber una leche con todas esas sustancias y colaborando con el sufrimiento infringido a estos animales?.

• Los terneros pesan al nacer entre 30 y 38 kilos, al cabo de los 6 meses alcanzan un promedio de 150 kilos, ¿necesita el ser humano las hormonas de crecimiento de la leche de vaca?, y lo que es más preocupante… ¿cómo afectan al desarrollo de patologías como el cáncer hormonodependiente: de mama, de ovario y de próstata? Obviamente, favoreciéndolo.

• ¡Somos el único mamífero que después de destetar seguimos bebiendo leche!

• Si tienes una dieta que produce residuos ácidos (exceso de carne, harinas refinadas, azúcar, grasas saturadas) tus huesos se descalcificarán inevitablemente, porque tu organismo buscará la manera de neutralizar esos ácidos, y lo consigue gracias a varios minerales presentes en los huesos: calcio, magnesio, potasio y sodio. Así que tampoco te servirá tomar lácteos si te alimentas mal.

• Algunas alternativas ricas en calcio: sésamo, espinacas, crucíferas (coliflor, brócoli, col,…), algas, frutos secos, perejil!.

• Y si con todo quieres seguir ingiriendo lácteos: que sea procedente de animales pequeños (cabra, oveja), de leches desnatadas para evitar la grasa saturada, ecológicos, y mejor leche fermentada (yogures, quesos, kéfir), ya que así se facilita su digestión.

En fin, espero que ahora, con toda esta información, toméis la decisión correcta para vosotros y para vuestros hijos, aunque algunos fans de los lácteos piensen: “Jolín, ¡qué mala leche!”

Rosa López

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