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ALIMENTACIÓN ANTICÁNCER

alimentación anticáncer

Quien no conoce los alimentos, ¿cómo puede
comprender las enfermedades de las personas?
Hipócrates, padre de la medicina (460-357 a. de C.)

En nuestra sociedad, lamentablemente, existen muchas personas que enferman por una mala alimentación: alimentación física, emocional y espiritual. En este post me quiero enfocar en la alimentación física, y en concreto en la alimentación que, bajo mi punto de vista, podría prevenir muchísimas enfermedades crónicas, entre ellas, el cáncer.

En algún momento de nuestra evolución (o involución) reciente como especie nos olvidamos de alimentarnos de una manera natural, de hecho, nos alejamos de la naturaleza a muchos niveles, y eso nos está pasando una factura tremenda.

Para empezar, decidimos comer mucha más azúcar refinada, más alimentos procesados y más medicamentos para curar este o aquel achaque. Nos sometemos a más estrés, pero nos movemos mucho menos, y todo esto aderezado con una contaminación ambiental y electromagnética sin precedentes nos lleva a este escenario: en España se diagnostican cada día más de 400 casos nuevos de cáncer y más de 300 personas mueren cada día por esta causa. Por si fuera poco, se prevé que las muertes por cáncer sigan aumentando en todo el mundo, llegando a la cifra de 15 millones en 2020. Por supuesto, esto es lo que dicen las estadísticas, ahora veamos qué podemos hacer nosotros para que no se cumplan.

Cuando empecé a sumergirme en la investigación en la que me encuentro actualmente, yo no tenía interés en investigar el cáncer. Sin embargo, me ha asombrado descubrir que, si consigues dar con la solución para el cáncer, al menos a nivel nutricional, ¡esa misma solución servirá para cualquier enfermedad degenerativa!. Es decir, la alimentación ideal, es la alimentación anticáncer. Y para entender en qué consiste, tenemos que entender qué estamos atacando exactamente, y cuales son sus mecanismos de actuación.

Los 6 caballeros negros del cáncer

El cáncer dispone de 6 mecanismos, que se dan la mano entre sí, y que lo originan y fortalecen. Es importante conocerlos porque en la medida en que conoces bien a tu enemigo, ya has ganado la mitad de la batalla.

1. Hiperglucemia. El cáncer se alimenta de azúcar, así de sencillo. El azúcar en la sangre se llama glucosa, y todos los alimentos que tienen un índice glucémico elevado, es decir, que incrementan la concentración de glucosa en sangre, están alimentando el cáncer. Por lo tanto, nos interesan alimentos con un índice glucémico bajo: frutas y verduras, frutos secos, cereales integrales, setas, algas, estevia, sirope de agave (los dos últimos además nos servirán para endulzar nuestros platos).

2. Inflamación. Hablamos de la inflamación crónica de los tejidos, provocada por infecciones recurrentes, una mala alimentación, la obesidad, el tabaco, los aditivos y conservantes, las radiaciones, y ….¡¡el estrés!!. Sí, el estrés también produce inflamación, porque libera a nuestro torrente sanguíneo hormonas que preparan al cuerpo para una huída o un ataque, que son las únicas dos opciones posibles teniendo en cuenta que estamos programados como cualquier otro animal: el estrés prepara nuestro cuerpo ante la posibilidad de que se produzca una herida. Pero también disponemos de alimentos antiinflamatorios que nos ayudarán: el té verde, la cúrcuma, las crucíferas (coliflor, brócoli, etc.), el ajo y la cebolla, los cítricos, y los alimentos ricos en omega 3, como las semillas de lino.

3. Acidez extracelular. El PH extracelular de una célula cancerosa siempre es ácido, por eso se dice que una célula cancerosa no puede sobrevivir en un entorno alcalino (el extremo opuesto). ¿Queréis alcalinizaros? Disminuir el consumo de alimentos de procedencia animal, azúcar y harinas refinadas, e incrementar los de procedencia vegetal, y especialmente tomar limón, frutas, verduras, agua de mar, aceite de oliva, algas y germinados.

4. Sistema inmunitario deprimido. Efectivamente, cuando nuestro sistema inmunitario está todo el día intentando neutralizar los millones de residuos y elementos sospechosos que circulan por nuestro organismo, y además nos alimentamos de emociones y pensamientos que nos inmuno-deprimen, estamos abonando el terreno para cualquier enfermedad. Algunos alimentos aliados de nuestro sistema inmunitario son los cítricos, la cúrcuma, las setas y las algas.

5. Radicales Libres. Son moléculas inestables de oxígeno, que se producen como consecuencia del metabolismo normal de las células. El problema se genera cuando se producen en exceso, porque las células se ven obligadas a generar muchos residuos, y/o se consumen pocos alimentos que los neutralizan. Estos últimos son los que tienen propiedades antioxidantes: todos los vegetales de pigmentos vivos (tomates, cítricos, vegetales de hoja verde, frutos rojos, etc.).

6. Tóxicos ambientales. Aquí tenemos un gran grupo de elementos, entre los que merecen especial atención los herbicidas y pesticidas de los cultivos convencionales, los plásticos que utilizamos para almacenar y calentar los alimentos, los aditivos alimentarios, los benzopirenos de las barbacoas y los tostados, y los tóxicos en cosmética (porque la piel se alimenta por dentro y por fuera). En este sentido, lo más recomendable es comer alimentos ecológicos, cocinados a baja temperatura cuando no se quieran crudos, y utilizar productos naturales para nuestra cosmética diaria, ya sea elaborados por nosotros o comprados.

Pues ya lo tenemos, una dieta anticancerígena está compuesta por alimentos con un índice glucémico medio o bajo, antiinflamatorios, alcalinizantes, que estimulan el sistema inmunitario, antioxidantes, y preferiblemente ecológicos. ¿Y en qué categorías podemos agrupar estos alimentos?

Verduras, hortalizas y frutas
Setas
Hierbas, especias y raíces
Legumbres
Cereales integrales
Frutos secos y semillas
Algas

Recordar que muchos alimentos reúnen diferentes propiedades, porque la naturaleza ha sido así de generosa con nosotros, así que ya no tenéis excusa, la ignorancia justifica, el saber condena, ¡a alimentarse saludablemente!.

LAS SALES DE LA VIDA: SALES DE SCHUSSLER

SALES DE SCHUSSLER

¿Qué son?

Se trata de una terapia compuesta por doce sales minerales que tenemos en el organismo de manera natural y que ingerimos cada día mediante nuestra alimentación. Su descubridor hace más de 130 años, el Dr. Wilhelm Heinrich Schüssler, halló que a partir de estas Sales se podían elaborar remedios mucho más efectivos que los puros minerales de nuestra alimentación.

Schüssler quería descubrir qué sales minerales eran las más habituales en el cuerpo, así que se aventuró a realizar sus estudios y seguidamente a elaborar los remedios. Constató que las 12 sales minerales que componen este sistema están presentes en todos los tejidos, pero en distintas proporciones. Después administró los remedios a sus pacientes y observó que todos mejoraban de forma considerable.

¿Para qué sirven?
Las sales minerales de Schüssler pueden estimular o restaurar las funciones corporales, e incluso corregir los trastornos funcionales del organismo.

El resultado de toda la práctica y estudios del Dr. Schüssler confirmó que las Sales de Schüssler no sólo pueden restablecer funciones fisiológicas en el organismo, sino que también las pueden mantener en activo.

El estado de salud se mantiene mientras no exista ningún trastorno en el modo de acción de estas sustancias minerales. No hay enfermedad si la actividad celular es normal y la actividad celular es normal si la nutrición celular se mantiene.

En concreto….

-Sal nº 1 Fluoruro Cálcico: Devuelve la tonicidad a los tejidos, refuerza las articulaciones, huesos y dientes. Ablanda tejidos endurecidos y endurece tejidos ablandados, es decir, regula el grado de elasticidad hasta que el tejido alcanza el nivel normal.

Útil en arrugas, hemorroides, varices, problemas dentales, hongos en uñas, prolapsos de órganos, etc.

-Sal nº 2 Fosfato Cálcico: Favorece el crecimiento, puesto que es la sal presente en los huesos y dientes. Además es revitalizante y participa en la coagulación de la sangre. Es importante para el movimiento muscular y para la producción de células nuevas. En general, fortalece el cuerpo y los nervios.

Útil para la estructura dental, vómitos del bebé, problemas de encías, lactancia, nerviosismo en niños, dolor de crecimiento, etc.

-Sal nº 3 Fosfato de Hierro: Fortalece el sistema inmunológico y lucha contra las infecciones. Juega un papel fundamental en la fabricación de energía en las células y para que las moléculas de oxígeno se unan a los glóbulos rojos. Regula la circulación sanguínea y permite que el cuerpo absorba mejor el hierro procedente de los alimentos y lo transporta hasta la zona que el organismo necesite.

Útil en anemia, sistema inmunológico débil, estreñimiento y diarrea, problemas de memoria y concentración, mala circulación (pies y manos frías), dolores musculares, inflamación no crónica, “itis” típicas de los niños y adultos (otitis, amigdalitis) resfriados, etc.

-Sal nº 4 Cloruro Potásico: Regula el metabolismo de las membranas mucosas. Se encarga del buen funcionamiento de los músculos y nervios e influye en el metabolismo del azúcar y las proteínas, el control del latido del corazón y la actividad estomacal e intestinal.

Útil en inflamaciones e infecciones de la piel (eczemas, herpes…), quemaduras de primer y segundo grado. Remedio secundario al Fosfato de Hierro en el tratamiento de resfriados, heridas e inflamaciones, bronquitis, inflamación de la mucosa estomacal e intestinal, conjuntivitis, bursitis, artritis y todas las inflamaciones que son provocadas por la fiebre. Epilepsia.

-Sal nº 5 Fosfato Potásico: Es “La sal de los nervios”. Ayuda a tratar el agotamiento mental, emocional y físico. Es necesario para músculos y nervios, y evita el deterioro del tejido celular.

Es útil en agotamiento mental, emocional y físico (estrés) o insomnio causado por nervios. También la falta de energía, el desánimo, calambres, alopecia localizada e hiperactividad en niños.

-Sal nº 6 Sulfato Potásico: Es indispensable para mantener adecuadas condiciones dérmicas. Estimula los procesos de desintoxicación a través del hígado. Junto con el Fosfato de Hierro ayuda a transportar el oxígeno de los pulmones a las células.

Útil en alteraciones cutáneas (crecimiento irregular de las uñas de los pies y manos, heridas de lenta curación, erupciones purulentas, psoriasis y escamas que supuran en la piel) o del hígado, para la saturación de toxinas en el hígado y para todo tipo de inflamaciones de la membrana mucosa que cursan con mucosidades amarillentas o verdosas. Ardor de estómago.

-Sal nº 7 Fosfato Magnésico: Es “la sal antiespasmódica y analgésica”. Participa en la formación de huesos, músculos y nervios, tiene la capacidad de disminuir los impulsos nerviosos que conducen a los músculos, por eso alivia calambres y dolores. Es esencial en la producción de energía celular.

Útil como antiespasmódico, antiálgicos, y antialérgico. Ataques de tos, calambres en las piernas, estómago, los vasos sanguíneos (como la migraña), la menstruación dolorosa, los dolores de dientes y de estómago de los niños, asma, espasmos musculares, cólicos, insomnio, sobreexcitación, agitación, dolores reumáticos.

-Sal nº 8 Cloruro Sódico: Es la sal que regula los niveles de agua en el organismo, y es eficaz tanto para regular tanto el exceso como el defecto de líquidos en los tejidos, por lo tanto es imprescindible para una correcta hidratación.

Útil en edemas, exceso de sudoración y/o lagrimeo, sequedad de la piel y membranas mucosas, diarrea acuosa o estreñimiento, vómitos acuosos, picaduras de insectos, erupciones con ampollitas acuosas, dolores reumáticos, lactancia, caspa, caída del cabello.

-Sal nº 9 Fosfato Sódico: Es la sal que regula los residuos ácidos del organismo y tiene efecto laxante. Ayuda a normalizar el metabolismo eliminando el ácido úrico, así como la acidez ocasionada por las comidas copiosas o el ácido láctico que se acumula en los músculos después del ejercicio intenso (agujetas). En general, es el regulador del PH sanguíneo, devolviéndole su equilibrio si existe exceso de acidez.

Útil en problemas digestivos (flatulencias, cólicos, acidez, digestiones pesadas), gota, acné facial, como coayudante en dietas de adelgazamiento, costra láctica en bebés, amigdalitis, aftas bucales.

-Sal nº 10 Sulfato Sódico: Es la sal que elimina el exceso de líquidos del cuerpo, actuando como desintoxicador. Es importante en todas las alteraciones de secreción de órganos digestivos: páncreas, vesícula biliar, intestinos.

Útil en diarrea, estreñimiento, dificultad para digerir grasas, flatulencias, cólicos, edemas o retención de líquidos, erupciones con ampollas, acné, enuresis nocturna, dolores reumáticos que empeoran con frío y humedad, lagrimeo. También como coayudante en dietas de adelgazamiento.

-Sal nº 11 Oxido de Siliceo: Es la sal de la piel, y por ello se la considera un cosmético bioquímico. Aporta firmeza y estabilidad a la piel, el cabello, las uñas, y en general el tejido conjuntivo. También favorece el metabolismo del calcio por parte de los huesos.

Útil en enfermedades reumáticas, fístulas y furúnculos, osteoporosis, etapas de crecimiento, embarazo, endurecimiento de arterias, tendinitis, arrugas, quemaduras, acné, cabello y uñas frágiles, encías sensibles.

-Sal nº 12 Sulfato Cálcico: Está presente en cartílagos y forma parte de los aminoácidos, por lo tanto interviene en la formación del tejido conjuntivo y refuerza el crecimiento de células nuevas. Estimula a las células encargadas de emitir hormonas y enzimas.

Útil en supuraciones de la piel y membranas mucosas, problemas de crecimiento, enfermedades reumáticas, inflamación de los nódulos linfáticos, bronquitis crónica.

¿Dónde se pueden adquirir? Dependiendo del laboratorio, algunas en farmacias y la gran mayoría en herbolarios o tiendas de dietética. Se venden tanto en comprimidos de fácil disolución en la boca, como en pomadas, dependiendo de cuál sea la afección a tratar.

¿Quién las puede tomar? Todos: Adultos, niños y embarazadas. Son especialmente interesantes en bebés y niños pequeños, que reaccionan muy bien a las sales, y no tiene ningún tipo de contraindicación siempre y cuando se ajuste la dosis.

Rosa López

FERTILIDAD NATURAL

FERTILIDAD NATURAL

La motivación de reproducción puede llegar a ser en muchos casos incluso más intensa que la propia motivación de supervivencia, eso nos lleva a desear con mucho anhelo engendrar y traer una nueva vida al mundo, tarea que no siempre es fácil.

Debido al estrés, los malos hábitos alimenticios, la contaminación y la propia presión por ser padres, es demasiado frecuente encontrarnos con casos en los que el embarazo puede acabar pareciendo una tarea imposible, a pesar de que todas las pruebas médicas nos indiquen que no hay ningún impedimento.

Con este post pretendo, sobretodo, trasladaros esperanza, y con ella unos cuantos consejos que son de vital importancia para incrementar la fertilidad, tanto masculina como femenina, y que espero sean de ayuda a todos los que estéis esperando que un alma os elija para haceros padres…

1. Para empezar, y esto es de aplicación a cualquier problema de salud, hay que ¡detoxificar!. Muchas veces estamos contaminados por tóxicos de todo tipo derivados de la alimentación procesada, el cúmulo de comidas poco saludables, la acidez debida al exceso de azúcares y harinas refinadas, etc. La principal manera de detoxificar es alimentarnos de manera saludable, con una amplia variedad de frutas y verduras frescas. Los vegetales frescos, además de aportarnos nutrientes maravillosos, también nos aportan sustancias fotoquímicas que nos ayudan a extraer del organismo residuos nocivos. Podemos ayudarnos de algún preparado a base de hierbas de los que venden en herboristerías para hacer limpiezas. Además, una buena limpieza de hígado y de colón es más que recomendable para preparar nuestro terreno para concebir y albergar nueva vida.

2. ¡Alimentación saludable!
• Alimentos que sí: Frutas y verduras (si son crudas mejor, la vida aporta más vida), cereales integrales, legumbres, aceites vegetales de primera presión en frío, alimentos con altas cantidades de omega 3 (semillas de chía, semillas de lino, pescado azul), setas, frutos secos, germinados, huevos (siempre ecológicos).
• Alimentos que no: Alimentos procesados, barbacoas, ahumados, exceso de fritos, refrescos, alcohol, café, y en general azúcares y alimentos refinados. Evitar también alimentos contaminados con fármacos y hormonas (carnes no ecológicas, huevos no ecológicos, embutidos, etc.)

3. Suplementación interesante para incrementar la fertilidad:
• Para los dos: Un buen suplemento de vitaminas y minerales de origen natural; Raíz de maca andina; Flores de Bach para tratar desarreglos emocionales; Zinc-Cobre en oligoelementos, regula el sistema hormonal; Omega 3.
• Para Él: Zinc, Selenio, Coenzima Q10 y Vitamina E para mejorar la calidad y movilidad del esperma.
• Para Ella: Si tu ciclo menstrual no es regular, es recomendable que utilices plantas que pueden ayudarte a regularlo, como el sauzgatillo o la cimicífuga. Los suplementos a base de aceite de onagra también te ayudarán.

4. Actitud mental de aceptación. Esto puede parecer trivial, pero en muchos casos condiciona que se produzca o no un embarazo, aún cuando todo lo demás se esté haciendo de manera adecuada. Esperar un bebé, y mes tras mes no obtener el resultado deseado puede resultar muy estresante, pero hay que aceptar que una parte del proceso nunca dependerá de nosotros. El bebé llegará cuando sea su momento, y mientras tanto es importante que ocupemos nuestra vida con otros intereses, actividades, y objetivos gratificantes. Hacer girar toda nuestra vida entorno a un único objetivo, sea cual sea éste, solo contribuye a perdernos la riqueza de un montón de experiencias que están ahí para nosotros y nuestro disfrute.

Relájate, disfruta de tu pareja y del sexo, y cuando bajes la guardia…el polizonte aprovechará 😉

Rosa López

EL MITO DEL HIERRO: SUPERA LA ANEMIA CON ALIMENTOS VEGETALES

HIERRO
Existe la creencia extendida de que el Hierro es un mineral que se obtiene principalmente de las carnes rojas, y los hígados animales. Si bien las carnes e hígados son una gran fuente de hierro, no son ni mucho menos la única.

El hierro es un componente esencial de la hemoglobina de la sangre, que transporta oxígeno a todas las partes del cuerpo y es responsable del color rojo de la sangre. La anemia ferropénica es la que implica niveles bajos de hemoglobina por la poca presencia de este mineral, que juega un papel vital en muchas reacciones metabólicas. Los síntomas de la anemia son cansancio, falta de resistencia, dolores de cabeza, insomnio, pérdida del apetito, agotamiento o sentimiento de falta de oxígeno. El hierro es además un factor importante en nuestro sistema inmunitario, y cuando hay deficiencia de hierro tenemos menos resistencia a infecciones

Con este post quiero ampliar la información sobre el gran número de alimentos vegetales con los que podéis abastecer vuestras reservas de hierro, y que sería muy recomendable incorporar en la dieta tanto de vegetarianos como no vegetarianos:

• Cereales integrales, el cereal con mayor concentración es la quinoa.
• Legumbres: lentejas, garbanzos, judías rojas, soja, guisantes y altramuces.
• Harina de algarroba (que además podéis utilizar como sustitutivo del chocolate para prepara vuestros batidos, postres, etc.)
• Espinacas, acelgas
• Algas (especialmente espirulina, hiziki y dulse, ésta última destaca sobre la demás)
• Semillas: de chía, pipas de girasol
• Frutos secos: nueces de Brasil, almendras, anacardos, cacahuetes
• Frutas deshidratadas: ciruelas pasas, uvas pasas, albaricoques
• Raíces: Remolacha, rábano, zanahoria
• Alfalfa germinada
• Levadura de cerveza
• Perejil

Algunas recomendaciones para facilitar y potenciar la absorción de hierro:

• Incluir fuentes de Vitamina C en cada comida (frutos cítricos, pimientos). Esto puede incrementar hasta 6 veces la absorción de hierro.
• Suprimir el té o café con las comidas, los taninos y la cafeína disminuyen la absorción de hierro.
• Suprimir cantidades excesivas de ácido acético (vinagre).
• Limitar el consumo de lácteos, ya que su contenido en calcio bajará el nivel de hierro en sangre.
• Complementar con la sal de Schussler nº 3 Ferrum phosphoricum es muy útil para absorber y utilizar correctamente el hierro de la alimentación.

Rosa López

OSTEOPOROSIS….¿A DÓNDE SE HA IDO MI CALCIO?

OSTEOPOROSIS

La osteoporosis suele afectar más a las mujeres (80%) y es la responsable del 50% de las fracturas que padecen las mujeres mayores de 50 años. Se caracteriza por una disminución de la densidad del hueso debido a la pérdida de matriz ósea, y lamentablemente es asintomática, hasta que se produce la fractura…

Qué debes tener en cuenta para hacerle frente?

1. Los lácteos NO son un buen alimento para combatir la osteoporosis. De hecho, son contraproducentes, ya que se trata de un alimento que acidifica, y cuyo contenido en calcio no se absorbe adecuadamente. Os recomiendo que leáis mi post “Qué mala leche” para ahondar en todos los argumentos por los que no son un alimento adecuado.

2. La mejor dieta para devolver a los huesos su calcio es una dieta alcalinizante (rica en frutas y verduras, algas, cereales integrales, semillas, legumbres), en contraposición a una dieta acidificante (rica en alimentos de origen animal, grasas saturadas, azúcares y harinas refinadas), que favorece la destrucción de los minerales que conforman nuestros huesos.

3. Evita las bebidas carbonatadas, contienen fosfatos que provocan desequilibrios en el metabolismo del calcio por su aportación en fósforo.

4. Incrementa el consumo de alimentos vegetales ricos en calcio: crucíferas (coles, brécol, coliflor, coles de Bruselas, repollo), frutos secos, semillas de sésamo, semillas de chía, algas marinas.

5. Toma el sol al menos 20 minutos diarios!. Sintetizarás vitamina D, que es fundamental para el metabolismo del calcio, puesto que aumenta su absorción y fijación en los huesos.

6. El agua de mar es un excelente alimento, que nos aporta todos los minerales de la tabla periódica, además de alcalinizar nuestro organismo.

7. Las sales de Schussler nº 2, 7 y 11 son ideales como complemento de una dieta equilibrada para restaurar el tejido óseo deteriorado.

8. Haz ejercicio!: existe una relación directa entre la densidad ósea y la actividad física. El ejercicio facilita la fijación de los minerales y fortalece la matriz del hueso. Las personas sedentarias o inmovilizadas circunstancialmente pierden masa ósea por esta inmovilidad. Simplemente hay que adaptar el ejercicio a nuestra condición física.

9. Algunos suplementos para mejorar el equilibrio hormonal en mujeres en edad de menopausia:
• Aceites de onagra y borraja
• Oligoterapia: Zinc-Cobre
• Fitoterapia: Salvia, Alfalfa, Angélica, Cimicífuga, Sauzgatillo y Ñame

Los huesos son la arquitectura principal de nuestro edificio humano, cuídalos y ellos se regenerarán de manera natural a cualquier edad.

Rosa López

PARA QUE NO SE ENFRÍE TU SISTEMA INMUNOLÓGICO…

sistema inmune

Con el frío invierno nuestras defensas tienen que trabajar a toda máquina para evitar resfriados, gripes, y malestares propios del invierno, así que lo mejor es echarles un cable y seguir unas sencillas pautas para reforzar nuestro sistema inmunitario y ayudarle a hacer frente a las exigencias del invierno. Aquí van algunas recomendaciones:

• Incrementa el consumo de alimentos inmunoestimulantes y ricos en antioxidantes:
-crucíferas (col, coliflor, brécol, nabos, repollo)
-alimentos del género allium (ajos, cebollas, chalotas)
-frutas cítricas (mandarinas, naranjas, melones, limas)
-verduras de hoja verde (ricas en clorofila antioxidante y cuya vitamina B9 facilita la formación de glóbulos blancos, rojos y plaquetas)
-alimentos prebióticos (cebolla, plátanos, miel, chicoria) y probióticos (kéfir, yogures ecológicos), para reforzar nuestra flora intestinal.

• A nivel de oligoterapia, un suplemento fantástico es el Cobre-Oro-Plata, que pueden tomar desde niños a mayores, y que estimula el sistema inmunitario y ayuda a hacer frente a las enfermedades. No tiene ninguna contraindicación.

• Es buena idea reforzar en estos meses del año con un buen suplemento antioxidante, como la vitamina C, o un compuesto que incluya varias sustancias antioxidantes: betacarotenos, selenio, zinc, vitamina E, magnesio, manganeso, de los que hay disponibles en herboristerías y tiendas de suplementación natural.

• A nivel de fitoterapia, algunas plantas muy útiles son: uña de gato, equinacea, té verde o reishi (este último es un hongo increíble con cientos de propiedades). El propóleo también es ideal en esta época del año.

Bueno, no diréis que no se pueden hacer cosas para no caer enfermos!
La ignorancia nos convierte en víctimas, el conocimiento en responsables…

Rosa López

ABORDAJE NATURAL DE LA BRONQUITIS

Se acerca el invierno, y con él los problemas pulmonares para muchas personas…aquí tenéis algunas recomendaciones para el abordaje natural de la bronquitis.

El adecuado aporte de oxígeno al organismo garantiza el resto de funciones vitales, de ahí la importancia de que el estado en que se encuentra la mucosa respiratoria sea tan vital. Si la mucosa respiratoria está inflamada o cargada de mucosidad dificulta el intercambio gaseoso y por tanto la entrada de oxígeno. La alimentación tiene un papel muy importante en todo ello: hay que considerar los alimentos que protegen reduciendo la mucosidad, la inflamación y las infecciones, y evitar los alimentos alergénicos, que favorecen la mucosidad y deprimen el sistema inmunitario.

Los objetivos principales de la dieta deben ir encaminados a aumentar la capacidad inmunitaria y aliviar la sintomatología en la medida de lo posible. La dieta recomendada será biológica, inmunoestimulante y abundante en antioxidantes y líquidos.

Es importante tener presente que los lácteos pueden fomentar la producción de mucosidad, lo que favorece la cronificación de la bronquitis, retrasando su curación, con lo cual deben evitarse. También es importante eliminar fuentes de ácido araquidónico (carnes, vísceras, leche, queso, etc.), de grasas hidrogenadas (repostería industrial) o trans (fritos). Evitar también los carbohidratos refinados y el azúcar blanco.

Los alimentos recomendados serán:

  • Cebolla: alivia la congestión  y calma la tos, además de desinfectar la mucosa. Su contenido en cisteína la hacen mucolítica, antitusiva y expectorante, además de ser antioxidante. La presencia de quercetina produce su acción antialérgica.
  • Ajo: antitusivo, mucolítico, expectorante, antiinfeccioso. En general los alimentos del género Allium (ajos, cebollas y afines), debido a sus compuestos azufrados, son grandes antitusivos y mucolíticos.
  • Crucíferas (coles, rábanos, mostaza, remolacha, berros). Son antibióticas, antitusivas y mucolíticas.
  • Alimentos demulcentes, debido a los mucílagos presentes en los mismos: uvas, ciruelas pasas, higos secos, dátiles, hojas de borraja, calabacín, lechuga, copos de avena o centeno, mijo, etc.. Tienen un efecto protector y suavizante de las mucosas.
  • Alimentos ricos en vitamina C: cítricos, kiwi, guayaba, frutos del bosque. Aumentan la resistencia a la infección y reducen radicales libres.
  • Alimentos ricos en betacarotenos: zanahoria, calabaza, albaricoque, melocotones, espinacas, brécol, etc. Protegen la mucosa respiratoria de la infección y permiten una correcta regeneración de la misma, son antioxidantes y reducen la producción de sustancia pro-inflamatorias.
  • Alimentos ricos en enzimas proteolíticas: piña, papaya. Reducen la viscosidad del moco, además de ser inmunoestimulantes, antioxidantes y antiinflamatorios.
  • Alimentos ricos en zinc (siempre y cuando la infección no sea micótica o vírica, en cuyo caso con moderación): pipas de calabaza, mejillones, legumbres, huevos cocidos, levadura de cerveza, cereales integrales. Regeneran la mucosa respiratoria y aumentan su capacidad defensiva.

  FITOTERAPIA

  • Orégano (Origanum vulgare): Acción antimicrobiana, y también es activo ante hongos (antiséptico). Expectorante, aumenta las secreciones mucosas. Antiespasmódico.
  • Pino (Pinus sylvestris): Antiséptico, expectorante y mucolítico, descongestionante.
  • Tomillo (Thymus vulgaris): Antiséptico, antitusivo, expectorante y antiespasmódico.
  • Llantén (Plantago major L.): Antiinflamatorio, astringente, antitusivo, antimicrobiano, emoliente, antihistamínico y antialérgico.
  • Marrubio (Marrubium vulgare): Expectorante y fluidificante, antiespasmódico
  • Enebro (Juniperus communis): Expectorante, antiséptico y antiespasmódico
  • Ciprés (Cupressus sempervirens): Antiinflamatorio, mucolítico
  • Limón (Citrus limonum) y jengibre (Zingiber officinale): antibacterianos, fluidificantes, antipiréticos. Ambos en infusión con un poco de miel suelen desinflamar rápidamente.
  • Equinácea (Echinacea) y uña de gato (Uncaria tomentosa) para ayudar a combatir la infección por su tropismo con sistema inmunitario.

OLIGOTERAPIA

  • Cobre: Antiinflamatorio y antiinfeccioso
  • Cobre_oro_plata: para elevar el sistema inmunitario y ayudar a combatir la infección.

SALES DE SHUSSLER:

  •  Nº3: Ferrum phosphoricum. Fortalece el sistema inmunológico, lucha contra las infecciones. Es fundamental para que las moléculas de oxígeno se unan a los glóbulos rojos.
  • Nº 4: Kalium chloratum. Regula el metabolismo de las membranas mucosas.

 

Feliz invierno!

Rosa Mª López

 

AUMENTAR EL RENDIMIENTO FÍSICO CON SALES DE SCHUSSLER

Existen seis pilares básicos donde se sustenta la biología humana: el agua, los hidratos de carbono o azúcares, los lípidos o grasas, las proteínas, las vitaminas y los minerales. En este artículo hablaremos sobre los minerales, y en concreto sobre las sales de Schussler.

¿Qué son las sales de Schussler?

Las sales de Schussler son un conjunto de 12 remedios minerales, 12 sales minerales que están presentes en el cuerpo humano de manera natural y que ingerimos a través de la alimentación, y cuyo desequilibrio puede ocasionar multitud de alteraciones. Estas sales minerales, tomadas como remedio pueden restaurar o estimular diferentes tipos de funciones corporales, contribuyendo así a potenciar nuestro rendimiento tanto físico como mental.

Las sales fueron descubiertas por el investigador alemán Dr. Wilhelm Heinrich Schüssler, quien acuñó el término “bioquímica”. La vida del ser humano y su metabolismo están regidas por numerosas reacciones bioquímicas, que a través de este tratamiento se pueden regular y mantener.

De los 12 remedios minerales, nos centraremos en 3 de ellos, por considerarlos especialmente adecuados para incrementar y mantener el rendimiento deportivo, entre otros beneficios: biosal nº3 Ferrum Phosphoricum, biosal nº 5 Kalium Phosphoricum, biosal nº7 Magnesium phosphoricum.

La Biosal nº 3 Ferrum Phosphoricum o Fosfato de Hierro se encuentra en todo el organismo, ya que es un componente primordial de la sangre. Nuestros cuerpos necesitan hierro para que absorba el oxígeno que inhalamos. La importancia de esta sal es vital, ya que cuanto más oxígeno reciban las células, más nutrientes podrán quemar y por tanto más energía podrán liberar. Además, gracias a esta sal, el organismo absorbe mejor el hierro de la alimentación, y lo transporta a aquellas partes  que más lo precisen. También se la considera la sal para tratar las inflamaciones en su primer estadio, cuando se han generado recientemente, ya sea por una lesión deportiva o por cualquier otro motivo. Su carencia puede provocar anemia, fibras musculares flojas y una deficiente absorción intestinal.

La Biosal nº5 Kalium Phosphoricum o Fosfato Potásico es necesario para los nervios y músculos, facilitando su correcto funcionamiento y coordinación. Esta sal es un componente esencial de las células nerviosas, la sangre, los músculos, y el cerebro (no existe célula nerviosa sin fosfato potásico). Es el gran calmante nervioso y también es importante para la producción de energía de las células. Adecuada para tratar el agotamiento, tanto físico como mental y/o emocional, los calambres y la debilidad muscular. Previene la degeneración celular y de los tejidos y su carencia puede provocar depresión, ansiedad, fatiga, falta de memoria, neuralgias, etc..

La biosal nº 7 Magnesium phosphoricum o Fosfato Magnésico se considera la sal antiespasmódica y analgésica por excelencia. El magnesio regula los impulsos nerviosos que llegan hasta los músculos, siendo por ello muy efectivo en los calambres y dolores de todo tipo. El fosfato, por su parte, es imprescindible en los procesos de producción de energía celular. El efecto de esta sal abarca tanto la musculatura estriada que podemos controlar conscientemente, como el resto de musculatura, incluida musculatura lisa de los órganos, por eso es efectiva en cualquier tipo de dolor. Todas las sales de Schussler pueden tomarse disueltas en la boca o bien en un vaso con agua caliente, pero esta sal es conocida justamente por su forma de administración como “7 caliente”: en los casos en los que nos encontremos ante un dolor agudo se pueden disolver 10 comprimidos en un vaso de agua caliente y tomarlo a sorbos.

Todas las sales de Schussler se pueden adquirir únicamente en farmacias, y no están clasificadas como medicamentos, ya que son consideradas como alimentos por la O.M.S., dado que son partes integrantes del propio organismo. Se pueden encontrar en formato de comprimidos o pomadas, estas últimas son muy útiles para tratar problemas en la piel y articulaciones, ya que se absorben directamente en la zona que se quiera tratar, y complementan el efecto de los comprimidos. Por ejemplo, si estamos ante un dolor provocado por una lesión reciente, sería adecuado utilizar la pomada de la sal nª 3 Ferrum Phosphoricum, para tratar la inflamación, y se podría alternar con la pomada de la sal nº 7 Magnesium phosphoricum, para combatir el dolor.

La dosificación puede variar de un caso a otro, pero si se desean tomar durante la práctica del deporte, lo más recomendable es diluir entre 4 y 6 comprimidos de cada una de las 3 sales en una botella grande de agua e ir bebiendo regularmente.

Para alcanzar la máxima eficacia de la sales es muy recomendable seguir una dieta equilibrada y saludable. Sin embargo, una dieta sana no reemplaza a las sales, ya que ingerir la cantidad necesaria de nutrientes no garantiza que estos sean absorbidos y/o transportados a las partes del cuerpo que más lo precisan. Justamente lo que hacen las sales es compensar las alteraciones en la absorción y distribución de los minerales.

Se pueden tomar conjuntamente con cualquier otro tratamiento que se esté siguiendo, y no están contraindicadas en ningún caso siempre y cuando se tomen en las dosis adecuadas.

Rosa Mª López