Archivo de la categoría: Salud general

LOS INGREDIENTES MÁS TÓXICOS EN COSMÉTICA

Las sustancias de los productos cosméticos no se quedan en la capa superficial de la piel sino que se absorben y pasan a la sangre.

Si evitamos sustancias cancerígenas en nuestro aseo y cosmética, estaremos bajando  la carga tóxica corporal, y por consiguiente incurriremos en un estilo de vida más saludable. Dejaremos respirar mejor a nuestra piel, no la contaminaremos con química artificial, no intoxicaremos nuestra sangre, ni aspiraremos vapores de productos que, lejos de la imagen comercial que nos han ofrecido de los mismos, no nos acercan a la belleza sino a la enfermedad.

1. Aceites minerales. Son sustancias derivadas del petróleo. Cubren la piel como una envoltura de plástico, tapando los poros y en consecuencia dificultando la respiración celular. La piel parece hidratada porque está brillante debido a esta “envoltura”. Los más habituales son aceite mineral, paraffinum, paraffinum liquidum, petroleum.

2. Talco. Químicamente es muy similar al asbesto o amianto, conocido por provocar cáncer de pulmón. Está en muchos maquillajes y polvos para bebés. Utilizarlo en la zona genital incrementa el riesgo de padecer cáncer de ovarios hasta un 60%.

3. Aluminio. Tiene la capacidad de unirse al ADN, alterando su estructura, así como la actividad de los genes. En autopsias de pacientes con Alzheimer se encontraron grandes concentraciones de aluminio. Está en cremas hidratantes, pintalabios, desodorantes, etc. Como clorhidrato de aluminio en la mayoría de antitranspirantes, que pueden producir cáncer de mama, ya que evita la eliminación de toxinas a través de las axilas.

4. Lauril Sulfato de Sodio (Sodium Laurylsulfate). Usado como agente limpiador para hacer los productos espumosos y burbujeantes, es un contaminante que puede causar cáncer.

5. Triclosán. Utilizado principalmente en desodorantes, antitranspirantes, limpiadores, antibacteriales y desinfectantes de manos, se sospecha que interfiere con las funciones hormonales.

6. Formaldehídos. Usados como conservadores en cosméticos (antimicótico), son tóxicos y se han reconocido como carcinógenos. Búscalos como DM Hidantoína, Diazolidinil Urea, Urea Imidazolidinil, Metenamina, Quarternium 15, Poliximetileno urea  e Hidroximetilglicinato de Sodio.

7. Parabenos. Son ampliamente utilizados como conservadores en cosméticos. Se sospecha que interfieren en las funciones hormonales (imitan el comportamiento de los estrógenos). Busca ingredientes que terminen en “parabeno” como Metilparabeno.

8. Compuestos de Polietilenglicol (PEG). Son ampliamente utilizados en los cosméticos de bases cremosas. Pueden interferir en tu desarrollo físico y dañar el sistema nervioso y contribuyen a eliminar el factor protector natural de la piel. Busca ingredientes con las letras “etil” o “glicol”. Uno de los más conocidos es el Sodium Laureth Sulfate (no confundir con Sodium Lauryl sulfate, también totalmente desaconsejable).

9. Butilhidroxianisol (BHA) y Butilhidroxitolueno (BHT o E-321). Son conservadores y antioxidantes utilizados principalmente en maquillajes y cremas humectantes. El BHA es tóxico para el sistema inmunológico y un posible carcinógeno. El BHT puede ser tóxico para el sistema inmunológico, piel, pulmones e hígado. Ambas sustancias pueden causar reacciones alérgicas, interferir con las funciones hormonales y favorecer el crecimiento de tumores.

10. Pfenilendiamina. Es un derivado de la anilina. Son colorantes usados sobretodo en tintes para el cabello. Se ha demostrado que estos alquitranes de carbón son cancerígenos. Además, produce dermatitis de contacto en muchas personas.

11. Dietanolamina o Diethanolamine (DEA, MEA o TEA). Son químicos utilizados para hacer los productos más cremosos o espumosos. La DEA y sus compuestos irritan la piel y ojos, pueden ser tóxicos para los sistemas inmunitario y nervioso, y pueden reaccionar con otros ingredientes de los cosméticos formando tóxicos cancerígenos.

12. Ftalatos. Usado principalmente en productos para uñas y en perfumes, cremas, lacas de pelo y desodorantes. En experimentos de laboratorio se ha demostrado que está relacionado con mutaciones genéticas e interferencia con la función de las hormonas, causando problemas reproductivos y de desarrollo. Se encuentran como dietilhexiloftalato (DEHP), el dibutilftalato (DBP), el butilbenzilftalato (BBP), el diisononilftalato (DINP), el diisodeciloftalato (DIDP) y el dinoctilftalato (DNOP).

13. Siloxanos. Usados en los cosméticos para suavizarlos, ablandarlos y humedecerlos, se sospecha que interfieren con las funciones hormonales y causan toxicidad en el hígado. Búscalos como Ciclometicona e ingredientes que terminan en “siloxano” como Cyclotetrasiloxano.

¡Recuerda llevar esta lista contigo cuando vuelvas a comprar algún producto cosmético!

En términos generales preferiremos la cosmética ecológica:

Para que un producto cosmético pueda exhibir el calificativo de «ecológico» el 95% de los ingredientes utilizados debe ser natural o de origen natural. En caso de que éstos tengan una procedencia botánica, las plantas de los que se obtiene el 95% de ellos deben proceder, asimismo, de agricultura ecológica. La transformación de materias primas en preparados cosméticos debe realizarse de forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente y los embalajes deben tener carácter biodegradable o reciclable.

Y una opción muy recomendable y barata es elaborar nuestros propios productos cosméticos en casa, ¡pero eso lo dejo para otro post!

Rosa López

ABORDAJE NATURAL DE LA BRONQUITIS

Se acerca el invierno, y con él los problemas pulmonares para muchas personas…aquí tenéis algunas recomendaciones para el abordaje natural de la bronquitis.

El adecuado aporte de oxígeno al organismo garantiza el resto de funciones vitales, de ahí la importancia de que el estado en que se encuentra la mucosa respiratoria sea tan vital. Si la mucosa respiratoria está inflamada o cargada de mucosidad dificulta el intercambio gaseoso y por tanto la entrada de oxígeno. La alimentación tiene un papel muy importante en todo ello: hay que considerar los alimentos que protegen reduciendo la mucosidad, la inflamación y las infecciones, y evitar los alimentos alergénicos, que favorecen la mucosidad y deprimen el sistema inmunitario.

Los objetivos principales de la dieta deben ir encaminados a aumentar la capacidad inmunitaria y aliviar la sintomatología en la medida de lo posible. La dieta recomendada será biológica, inmunoestimulante y abundante en antioxidantes y líquidos.

Es importante tener presente que los lácteos pueden fomentar la producción de mucosidad, lo que favorece la cronificación de la bronquitis, retrasando su curación, con lo cual deben evitarse. También es importante eliminar fuentes de ácido araquidónico (carnes, vísceras, leche, queso, etc.), de grasas hidrogenadas (repostería industrial) o trans (fritos). Evitar también los carbohidratos refinados y el azúcar blanco.

Los alimentos recomendados serán:

  • Cebolla: alivia la congestión  y calma la tos, además de desinfectar la mucosa. Su contenido en cisteína la hacen mucolítica, antitusiva y expectorante, además de ser antioxidante. La presencia de quercetina produce su acción antialérgica.
  • Ajo: antitusivo, mucolítico, expectorante, antiinfeccioso. En general los alimentos del género Allium (ajos, cebollas y afines), debido a sus compuestos azufrados, son grandes antitusivos y mucolíticos.
  • Crucíferas (coles, rábanos, mostaza, remolacha, berros). Son antibióticas, antitusivas y mucolíticas.
  • Alimentos demulcentes, debido a los mucílagos presentes en los mismos: uvas, ciruelas pasas, higos secos, dátiles, hojas de borraja, calabacín, lechuga, copos de avena o centeno, mijo, etc.. Tienen un efecto protector y suavizante de las mucosas.
  • Alimentos ricos en vitamina C: cítricos, kiwi, guayaba, frutos del bosque. Aumentan la resistencia a la infección y reducen radicales libres.
  • Alimentos ricos en betacarotenos: zanahoria, calabaza, albaricoque, melocotones, espinacas, brécol, etc. Protegen la mucosa respiratoria de la infección y permiten una correcta regeneración de la misma, son antioxidantes y reducen la producción de sustancia pro-inflamatorias.
  • Alimentos ricos en enzimas proteolíticas: piña, papaya. Reducen la viscosidad del moco, además de ser inmunoestimulantes, antioxidantes y antiinflamatorios.
  • Alimentos ricos en zinc (siempre y cuando la infección no sea micótica o vírica, en cuyo caso con moderación): pipas de calabaza, mejillones, legumbres, huevos cocidos, levadura de cerveza, cereales integrales. Regeneran la mucosa respiratoria y aumentan su capacidad defensiva.

  FITOTERAPIA

  • Orégano (Origanum vulgare): Acción antimicrobiana, y también es activo ante hongos (antiséptico). Expectorante, aumenta las secreciones mucosas. Antiespasmódico.
  • Pino (Pinus sylvestris): Antiséptico, expectorante y mucolítico, descongestionante.
  • Tomillo (Thymus vulgaris): Antiséptico, antitusivo, expectorante y antiespasmódico.
  • Llantén (Plantago major L.): Antiinflamatorio, astringente, antitusivo, antimicrobiano, emoliente, antihistamínico y antialérgico.
  • Marrubio (Marrubium vulgare): Expectorante y fluidificante, antiespasmódico
  • Enebro (Juniperus communis): Expectorante, antiséptico y antiespasmódico
  • Ciprés (Cupressus sempervirens): Antiinflamatorio, mucolítico
  • Limón (Citrus limonum) y jengibre (Zingiber officinale): antibacterianos, fluidificantes, antipiréticos. Ambos en infusión con un poco de miel suelen desinflamar rápidamente.
  • Equinácea (Echinacea) y uña de gato (Uncaria tomentosa) para ayudar a combatir la infección por su tropismo con sistema inmunitario.

OLIGOTERAPIA

  • Cobre: Antiinflamatorio y antiinfeccioso
  • Cobre_oro_plata: para elevar el sistema inmunitario y ayudar a combatir la infección.

SALES DE SHUSSLER:

  •  Nº3: Ferrum phosphoricum. Fortalece el sistema inmunológico, lucha contra las infecciones. Es fundamental para que las moléculas de oxígeno se unan a los glóbulos rojos.
  • Nº 4: Kalium chloratum. Regula el metabolismo de las membranas mucosas.

 

Feliz invierno!

Rosa Mª López

 

GRASAS TRANS: ASESINATO SILENCIOSO

¿Qué son las grasas trans o hidrogenadas?

Imaginaos que somos un fabricante de alimentos y queremos crear unos bollitos de lo que sea. Estos bollitos llevarán algún tipo de grasa (por ejemplo, aceite de girasol) pero, ¿cómo es el aceite de girasol a temperatura ambiente?: Líquido. ¿Y a qué nos llevará uilizar una grasa líquida? Pues a que, una vez creado dicho bollito, se quedará totalmente impregnado (por no decir flotando) en aceite … y sobra decir que el aspecto que tendrá este bollito no será muy apetecible, luego no se venderá demasiado.

Para solucionar este problema, los fabricantes ponen el aceite vegetal a una temperatura muy alta para después inyectarles hidrógeno. Este hidrógeno hace que el aceite se vuelva sólido a temperatura ambiente y, por lo tanto, el bollito que antes estaba flotando ahora está compacto y más apetecible para los ojos. Esta composición de aceite vegetal (y más ingredientes) e hidrógeno se llama margarina.

Los ácidos grasos poliinsaturados de estos aceites vegetales cambian su estructura natural, llamada cis, por una artificial de tipo trans.

De esta manera, las grasas insaturadas se convierten en saturadas por la hidrogenación. Por lo tanto, la composición y la estructura de las grasas del aceite que se anuncia como 100% vegetal acaba teniendo poco que ver con las de un aceite vegetal natural, ya que las grasas hidrogenadas no existen en la naturaleza.

Los fabricantes emplean este tipo de grasas por su bajo coste y porque los productos elaborados con grasas hidrogenadas pueden permanecer durante más tiempo en las estanterías de los supermercados ya que estas grasas tardan más tiempo en enranciarse.

También algunos tratamientos domésticos, como la fritura, pueden acabar transformando los ácidos grasos en trans. Una fritura mal realizada acaba por oxidar y descomponer el aceite, modificando su estructura. Por eso se recomienda el uso de aceite de oliva virgen, no superar nunca los 180º C y no reutilizar el aceite más de tres veces.

PARABENES

Desde que recibí esta información la tengo muy presente cada vez que compro algún producto cosmético (cremas, champús, dentífricos, maquillaje, etc.), es muy importante saber qué estamos aplicando sobre nuestra piel y mucosas a diario para evitar problemas posteriores!
LOS PARABENES, VENENO DIARIO EN TU PIEL.

¿Qué son los parabenes? (diréis muchos de vosotros). Pues nada más sencillo que ir a la ducha, coger un tarro de gel o de champú y leer su composición (siempre en inglés o latín para que no la entendamos) hasta que encontréis palabras que acaban en ‘paraben’.

Bingo. Tenéis productos con parabenes. Pero no sólo en la ducha. Iros ahora a vuestras cremitas para la cara, el Body Milk, la crema de manos, la reafirmante, etc etc etc. Los parabenes son los conservantes más baratos y efectivos usados por la industria cosmética.

Y al igual que ocurre con la industria alimentaria, los fabricantes recurren siempre a los productos más baratos que les permitan pagar menos y ganar más, sin importarles sus efectos sobre la salud. ¿Alguna vez te has preguntado por qué te ha picado la piel después de la ducha, o por qué la tienes tan reseca? pues muchas veces los culpables son los parabenes.

Se trata de aditivos químicos sobre los que se han hecho algunos estudios que enseguida han sido desmentidos y saboteados, pero que reflejaban la peligrosidad de un uso diario sobre la piel de productos que tuvieran parabenes (champús, cremas…).

Dado que cada vez hay más gente concienciada con los peligros de la química sobre su cuerpo, algunas marcas de cosmética e higiene (incluidas marcas ‘blancas’) han sustituido los parabenes por otros conservantes menos agresivos.

¿Cómo identificar los parabenes? Mira bien la composición de tus productos para la ducha y la belleza o la higiene (incluidos desodorantes y perfumes). Estará escrita en inglés y latín para que no la entiendas. Busca los siguientes nombres: BENZYLPARABEN, BUTYLPARABEN, ETHYLPARABEN, (o camuflado como E214), ISOBUTYLPARABEN, ISOPROPYLPARABEN, METHYLPARABEN, (o camuflado como E218), PROPYLPARABEN, (o camuflado como E216). Si un producto tuyo tiene alguno de los parabenes, que sepas que te estás poniendo sobre tu piel una sustancia química conservante que produce efectos negativos con su uso diario.

Si un producto tuyo tiene varios parabenes, o, como en el caso de un champú que me han regalado, tiene todos los parabenes, NO LO VUELVAS A COMPRAR. Sustitúyelo por otro parecido que no contenga parabenes.

Como explica Wikipedia en su versión en inglés (lástima que no hayan traducido ese artículo al castellano), los parabenes son los conservantes cosméticos y farmacéuticos más usados por su bajísimo precio y por su actividad bactericida y fungicida con el producto. Es decir, es un insecticida que evita que a las cremas y champús les salgan microbios o bichitos. Pero es un insecticida.

Están presentes en champús, cremas de belleza, productos de afeitado o depilación, lubricantes sexuales, productos farmacéuticos de uso tópico, e incluso en dentífricos y algunos alimentos. Los parabenes son en realidad estearatos del ácido para-hydroxybenzóico.

Se ha comprobado que en muchos individuos producen irritación y enrojecimiento de la piel, o peor aún, dermatitis. Un estudio científico de varios especialistas en 2004 sorprendió a la comunidad internacional por el hallazgo de parabenes en muestras de tumores de cáncer de mama (Darbre PD, Aljarrah A, Miller WR, Coldham NG, Sauer MJ, Pope GS. Concentrations of parabens in human breast tumours. J Appl Toxicol. 2004 Jan-Feb;24(1):5-13). De todas formas no está demostrado que los parabenes pasasen del desodorante o el gel al interior de los pechos.

Otro estudio, avalado con pruebas en animales, criminaliza a los parabenes por alterar el comportamiento de los estrógenos en el cuerpo humano. Sea alarmismo o sea realidad, lo cierto es que intento no comprar productos con parabenes. Para muchos parecerá gracioso ver a alguien como yo leyendo los componentes de un champú o de un dentífrico en el supermercado, pero es que yo no juego con mi salud. ¿Y tu?

Leed siempre los ingredientes de lo que compráis, por favor.

El 80% de las enfermedades entran por comprar como autómatas, sin preocuparnos de lo que nos llevamos a casa.

¿CRUDO? SÍ, CRUDO!

La forma más sana de consumir la mayoría de vegetales es cruda, o al menos eso defienden los crudiveganos (vegetarianos que solo comen alimentos de origen vegetal y crudos). Indagando en el tema, tampoco está  tan lejos de lo que siempre hemos oído: “come ensaladas, come mucha fruta, mejor alimentos frescos y de temporada”, etc.), pero veamos qué sustenta este estilo de alimentación:

  1. Cuando el alimento se calienta por encima de los 45 grados se destruyen las enzimas que facilitan su digestión y que catalizan los procesos bioquímicos que tienen lugar en el organismo. También se destruyen vitaminas sensibles  a las temperaturas,  principalmente la vitamina C y las del grupo B. La naturaleza nos ofrece los alimentos en su estado óptimo.
  2. Las carnes, leche de origen animal,  huevos y pescado producen mayor “estrés digestivo”, además de aportar más toxinas y favorecer la acumulación de grasas.
  3. Comer vegetales crudos nos permite mantener un adecuado nivel de glucemia (azúcar en sangre), lo cual evita la acidificación y posterior inflamación de los tejidos. Esa acidificación es la  primera causa de un sinfín de alteraciones, incluido el cáncer.
  4. Al cocinar la comida se generan nuevas sustancias que el cuerpo no reconoce y que trata como tóxicas, se produce una toxemia y por tanto, la llamada leucocitosis digestiva.
  5. Las frutas y verduras ecológicas ayudan a desintoxicar el organismo, a perder peso, mejorar nuestras digestiones y asegurarnos de un correcto aporte de vitaminas, enzimas y minerales.
  6. Si comes un alimento vivo estás comiendo vitalidad, energía, vida en estado puro, ¿qué te puede alimentar más que eso?
  7. La dieta crudivegana es la que ha demostrado ser más eficaz en el tratamiento del cáncer, además de por el aporte nutricional, porque alcaliniza el PH del organismo (lo contrario de acidificar). Existen muchos estudios que indican que el cáncer no prospera en un medio alcalino.
  8. Los alimentos crudos tienen más agua, por lo tanto, hidratan más!
  9. Los nutrientes de los alimentos crudos mantienen la piel tersa, hidratada, elástica y con un aspecto joven. He visto fotos de personas de 60 años que han seguido la dieta crudivegana al 100%  durante períodos largos y no aparentan más de 40 años!!

Karyn Calabrese, crudivegana de 63 años

Mi experiencia personal me dice que, sobretodo en invierno, puede hacerse muy complicado seguir una dieta crudivegana al 100%, pero eso no nos impide incorporar como mínimo un 50% de alimentos crudos en nuestra dieta, porcentaje que podemos incrementar durante los meses de verano, lo cual agradecerá y mucho nuestro cuerpo!. También se debería incrementar al máximo este porcentaje en caso de cáncer y de casi cualquier otra enfermedad.

Aclaro que este tipo de dieta, bien realizada, aporta absolutamente todos los nutrientes que requiere el organismo, sin ninguna carencia. Si tienes cualquier duda al respecto compártela conmigo!

Rosa López

 

 

 

 

AMINOÁCIDOS Y DEPORTE

Los aminoácidos son nutrientes que forman la base o materia prima de las proteínas. La proteína es imprescindible en la dieta, sin embargo no es vital por ella misma en nuestra alimentación, sino por los aminoácidos que contiene. Todas las células de nuestro cuerpo contienen proteínas ya que se usan para la fabricación de nuevos tejidos, para reparar componentes de la célula, sintetizar hormonas y enzimas, mantener el equilibrio ácido-base, etc.  Cuando las proteínas son digeridas se separan en aminoácidos, y cuando éstos llegan hasta las células del cuerpo se convierten de nuevo en proteínas.

Clasificación de los aminoácidos

De los 100 aminoácidos conocidos solo 22 forman parte de las proteínas y 8 de ellos son esenciales, es decir, el organismo es incapaz de sintetizarlos en cantidad suficiente, por lo tanto deben ser obtenidos de la alimentación o la suplementación.

Los aminoácidos esenciales son: Isoleucina, Lisina, Leucina, Metionina, Fenilalanina, Treonina, Triptófano y Valina. La Histidina está considerada esencial solo para los bebés y los niños. La Arginina se considera semi-esencial debido a que se puede sintetizar pero no en las cantidades necesarias.

El resto son aminoácidos no esenciales, lo cual no significa que sean innecesarios, sino que pueden ser sintetizados a partir de los esenciales o precursores creados por la célula: Alanina, Glutamina, Taurina, Cisteína, Tirosina, Glicina, Ácido Aspartico, Ácido Glutámico, Serina, Prolina, Hidroxiprolina, y Asparagina. Algunos de estos se consideran en algunas clasificaciones “condicionalmente esenciales”, ya que solo son esenciales en algunas circunstancias o estados clínicos.

Por último tenemos a la Carnitina, que muchos autores también incluyen como aminoácido, aunque es una sustancia sintetizada en nuestro cuerpo a partir de otros aminoácidos.

 

Los más útiles en deporte

De los aminoácidos mencionados, hay 3 que se denominan aminoácidos ramificados y son:  la leucina, la isoleucina y la valina. La combinación de estos tres aminoácidos esenciales compone casi la tercera parte de los músculos esqueléticos en el cuerpo humano, por eso se emplean frecuentemente en los tratamientos de los pacientes que han sufrido quemaduras, así como en los suplementos dietéticos de los atletas que practican musculación. Pueden ser útiles como fuente de energía alternativa cuando el glucógeno del músculo está agotado. Además, ayudan en el control de glucemia y previenen el daño hepático.

La L-Carnitina, aunque ya hemos mencionado que no es un aminoácido en sentido estricto, merece especial mención ya que ayuda a movilizar las grasas de los tejidos hasta la mitocondria de las células, donde se transforma en energía y por lo tanto es muy útil para perder peso durante la práctica del deporte. También es interesante saber que este aminoácido colabora en disminuir niveles altos de colesterol y puede prevenir o mejorar arritmias cardíacas. Las fuentes naturales son carnes, lácteos y huevos.

La Arginina es necesaria en la elaboración de varios compuestos necesarios para la producción de energía muscular, y ayuda a tonificar los tejidos musculares. También se necesita para la síntesis y liberación de la hormona del crecimiento (GH) de la glándula pituitaria. Es muy importante para los adultos, porque a partir de los 30 años casi cesa la secreción por parte de la pituitaria, con lo cual debe aportarse en la dieta. Algunas fuentes naturales son los frutos secos, el arroz integral, la avena, las uvas pasas o las semillas de sésamo.

La Glutamina es el aminoácido más abundante en los músculos del esqueleto humano. Este aminoácido es imprescindible para la reparación y construcción del músculo. La tensión muscular, por ejemplo durante el ejercicio intenso, incrementa la necesidad de este nutriente. Favorece la desintoxicación del exceso de nitrógeno producido durante el ejercicio intenso y aumenta la eliminación de amonio. Además estimula la función cerebral, es digestivo e interviene en la permeabilidad intestinal. Dado que es un importante componente del recubrimiento del tracto digestivo, acelera el índice de cicatrización en úlceras digestivas. Las fuentes naturales de este aminoácido son muy variadas: lácteos y carnes, alimentos fermentados como el miso, frutos secos, espinacas y perejil crudos (la cocción destruye parte de la glutamina).

Rosa Mª López

LOS PILARES DE LA NUTRICIÓN

La dieta debe aportar todos los nutrientes, cualitativamente y cuantitativamente necesarios para el desarrollo de todas las actividades y el buen funcionamiento del organismo, además de preservar la salud. Para que una buena alimentación y un estilo de vida saludable tengan la capacidad de preservar la salud y prevenir enfermedades es imprescindible que se lleven a cabo unas pautas básicas, entre ellas el correcto aporte en la dieta de los macronutrientes esenciales: hidratos de carbono o glúcidos, lípidos o grasas y  proteínas. Lamentablemente el patrón dietético de muchos adultos se caracteriza por un exceso de proteínas animales y grasas saturadas, así como de hidratos de carbono refinados. Describamos brevemente en qué consisten los macronutrientes y cuál es la mejor forma de incorporarlos en la dieta, tanto en calidad como en cantidad.

Hidratos de carbono o glúcidos: Son la fuente energética más importante para el organismo, ya que bajo la forma de glucosa pueden ser utilizados por todas las células del cuerpo. Se encuentran ampliamente distribuidos en la naturaleza, sobre todo en los alimentos de origen vegetal. Se pueden dividir en simples y compuestos, los primeros se descomponen más rápido durante el proceso digestivo y por tanto se liberan más rápidamente a la sangre, por consiguiente su efecto también dura menos. Los  segundos se digieren de una manera más sostenible, con lo cual su energía puede utilizarse durante más tiempo, por este motivo no elevan tanto el nivel glucémico de la sangre y, en consecuencia, son más saludables. En general los hidratos de carbono procedentes de las legrumbres, los cereales integrales y las frutas son los más aconsejados. Las frutas secas concentran muchos hidratos de carbono, y en consecuencia pueden aportar mucha energía durante la práctica del deporte, sin olvidar que también requieren mucha hidratación para compensar su concentración.

Hago especial mención al azúcar blanca o refinada, ya que es una forma de hidrato de carbono simple muy extendida y que tiene muchos inconvenientes para la salud: acidifica el organismo (con lo cual promueve inflamaciones); desmineraliza para poder ser metabolizada; es baja en micronutrientes que ha perdido en el proceso de refinación; produce energía rápida pero poco sostenida, con lo cual siempre se requiere más a corto plazo; no es un alimento nutritivo en absoluto, y algunas alternativas son: azúcar integral de caña, miel, siropes vegetales, estevia.

Los hidratos de carbono tienen una función energética primordialmente, por eso su proporción en la dieta debe estar alrededor del 60%, y algo más elevada en el caso de deportistas.

Lípidos o grasas: Constituyen la principal reserva energética del ser humano, ya que a igual volumen contienen mayor cantidad de energía, lo cual representa una ventaja puesto que si nuestra reserva energética estuviera compuesta por hidratos de carbono ocuparía un poco más del doble del espacio que ocupan las grasas. Una parte de los hidratos de carbono no consumidos se reservan en forma de grasas.

Se pueden dividir en grasas saturadas y grasas insaturadas, siendo las primeras procedentes básicamente de origen animal y las menos recomendables a nivel dietético, además de estar directamente relacionadas con la formación de placas de ateroma, y por lo tanto de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, las grasas insaturadas son muy beneficiosas en su justa proporción, especialmente las que contienen ácidos grasos esenciales, cuyas familias principales son el omega 6 y el omega 3, y que están presentes en los aceites vegetales de 1ª presión en frío: aceite de oliva, aceite de lino, aceite de borraja, aceite de semillas de girasol;  y en alimentos como las almendras, las nueces, pescados azules, las avellanas,  el sésamo, las algas y los aguacates. Además, mantienen a raya las grasas no beneficiosas, como el colesterol LDL, también conocido como colesterol “malo”.

Las principales funciones de los lípidos en el organismo son: transporte de vitaminas y ácidos grasos, reserva energética, componente estructural de las membranas celulares, y componente en la síntesis de hormonas y otras sustancias imprescindibles para la vida. La proporción de lípidos adecuada en nuestra dieta debería ser de alrededor del  30%.

Proteínas: Es el material básico para todas las células vivas, y componen el 25% del cuerpo humano. Están en la estructura de los músculos, sangre, piel, cabello, órganos internos, cerebro, etc., por ello su función más importante es estructural o plástica. El valor biológico de las proteínas está determinado por contener todos los aminoácidos esenciales en la proporción adecuada. Por lo tanto, existen proteínas completas, aquellas que contienen todos los aminoácidos esenciales (de los que hablaremos en otro artículo) en la proporción necesaria para satisfacer las necesidades del organismo y proteínas incompletas.

La ingesta excesiva de proteínas, tan de moda en algunos círculos deportivos,  puede perjudicar el correcto funcionamiento de hígado e intestino, sí como de riñones, arterias y articulaciones. Los tejidos corporales toman de los alimentos digeridos todos los aminoácidos que precisan para sintetizar sus proteínas, los sobrantes van al hígado donde son transformados en urea para expulsarla al exterior. Esto es importante ya que deja claro que a diferencia de los lípidos y glúcidos, en el cuerpo humano no se pueden almacenar proteínas como material de reserva.

Son necesarias para construir y reparar los tejidos, fabricar hormonas  imprescindibles para el sistema endocrino, también fabrican enzimas o fermentos que catalizan reacciones en el organismo, contribuyen a las funciones del sistema inmunitario creando anticuerpos, y en la función nerviosa formando parte de los neurotransmisores.

Los alimentos con mayor proporción proteica son las carnes, aves y pescados, seguidos de legumbres, cereales y frutos secos. Se recomienda que alrededor del 10% de nuestra dieta incorpore este macronutriente.

Rosa Mª López

LOS ALIMENTOS QUE PREFIERE EL CÁNCER

Por Mike Adams

¿Alguna vez te has preguntado que alimentos deberían ser evitados por aquellos con alto riesgo de cáncer? Podemos empezar identificando los alimentos causantes de cáncer una vez sepamos que ingredientes en nuestros alimentos son cancerígenos. Algunos de esos ingredientes son aditivos alimentarios y productos químicos usados para mejorar el sabor, mientras otros son usados solo por la apariencia, o para aumentar la vida del producto en las estanterías. La clave para evitar los alimentos que causan cáncer es saber que ingredientes son cancerígenos – o promotores del cáncer – y entonces asegurarnos de que siempre leemos las etiquetas para poder siempre evitar consumir dichos ingredientes.

Los tumores se desarrollan, en parte, mediante el aporte de azúcar en el riego sanguíneo. Si comes muchos “snacks” azucarados, cargados de carbohidratos simples, estás cargando tu riego sanguíneo con la energía química que necesitan las células cancerígenas (y los tumores) para proliferar. No existe sistema biológico que pueda vivir sin combustible para sus procesos químicos, incluyendo las células cancerígenas.

Por ello, una de las estrategias a seguir en cualquier dieta anti-cáncer es la de llevar una dieta alimenticia baja en glucosa. Eso significa NADA DE AZÚCARES REFINADOS… nunca! Nada de grano refinado (harina blanca, por ejemplo), nada de usar cantidades de edulcorantes, y evitar para toda la vida el tomar refrescos con gas azucarados. Además de dejar morir de hambre a los tumores, al comer alimentos bajos en azúcar, y evitar los carbohidratos simples, también mantendrás tu peso a raya, mientras previenes los desórdenes de azúcar en la sangre, tales como la diabetes tipo 2.

Lo que hay que evitar en las etiquetas: sirope de maíz (alto en fructosa), azúcar, sacarosa, harina blanqueada enriquecida, arroz blanco, pasta blanca, pan blanco, y otros alimentos “blancos”.


Los peligros de los aceites hidrogenados.

Los aceites hidrogenados y parcialmente hidrogenados – otro peligro – son desarrollados a partir de elementos naturales que de otra manera serían inofensivos. Para hacerlos hidrogenados, los aceites son calentados en presencia del hidrógeno y catalizadores metálicos.

Este proceso ayuda a prolongar la vida del aceite, pero al mismo tiempo crea GRASAS TRANSGÉNICAS, que solo deben ser incluídas en las etiquetas si el alimento contiene más de 0,5 gramos por ración. Para evitar poner las grasas transgénicas en la lista, o para poder decir que son “libres de grasas transgénicas” en la etiqueta, los fabricantes simplemente ajustan el tamaño de las raciones hasta que el contenido en grasas transgénicas cae por debajo de los 0,5 gramos por porción individual.

Así es como están las etiquetas en los alimentos hoy en día, con porciones individuales que esencialmente equivalen a un solo bocado de comida. No es lo que se dice una “ración”, no?

Además de ser un factor causante de cáncer, las grasas transgénicas provocan enfermedades del corazón, interrumpen los procesos metabólicos y causan el antiestético “flotador”, que atrapa a los órganos y presiona al corazón. Los ácidos grasos esenciales que el proceso de hidrogenado destruye, son responsables de un gran número de procesos en nuestro cuerpo. Cuando las grasas transgénicas reemplazan a estos ácidos grasos, ocupan el mismo espacio, sin hacer el mismo trabajo.

La parte “ancla” del ácido graso está en su sitio, (por eso el cuerpo reconoce el ácido graso y lo pone a trabajar), pero la parte químicamente activa del ácido graso es retorcida, deformada, y ha perdido partes vitales.

Después del proceso de hidrogenado, el ácido graso no puede funcionar bioquímicamente de la misma manera. Cosas como la función cerebral, hormonas, función glandular, transporte de oxígeno, función de la pared celular (mantener cosas dentro o fuera de nuestras células), y la operación del tracto digestivo (uniendo nutrientes y bloqueando alérgenos), son afectados negativamente.

Los fabricantes de alimentos no nos dicen esto en la etiqueta del producto, por supuesto. Nuestro cuerpo necesita ácidos grasos esenciales, y estamos programados para seguir comiendo hasta que los conseguimos. Si solo comes grasas transgénicas, nunca te sentirás totalmente saciado, porque tu cuerpo nunca conseguirá los ácidos grasos que necesita para sus funciones esenciales.
Como el cáncer necesita un nivel alto de azúcar, y bajos niveles de oxígeno, una persona con mucha grasa en la barriga que no puede dejar de comer esas galletas y pastelitos llenos de grasas transgénicas (y con mucha harina blanca y azúcares simples), presenta el ambiente ideal para el desarrollo del cáncer.


El factor Acrilamida.

Como las grasas transgénicas se forman normalmente durante el proceso de freír los alimentos, también deberíamos hablar de las acrilamidas. Las acrilamidas no son añadidas a los alimentos, se crean durante el proceso de freír. Cuando los alimentos que tienen almidón son sometidos a altas temperaturas, se forman las acrilamidas. Un estudio sueco descubrió que las acrilamidas causan cáncer en ratas, y se están llevando a cabo mas estudios que confirman que también causan cáncer en humanos.

Nitritos y nitratos

Las empresas alimenticias añaden nitrito de sodio a algunos alimentos a propósito.

Este carcinógeno se añade a las carnes procesadas, hot dogs, bacon, y cualquier otra carne que necesite un color rojizo para parecer “fresca”. Hace décadas, cuando las carnes eran conservadas, se hacía con sal. Pero a mediados del siglo XX, los fabricantes empezaron a usar nitrito de sodio para la conservación comercial. Este elemento químico es responsable de el color rosado de la carne, a lo cual se han acostumbrado los consumidores.

Aunque hoy en día el uso de refrigeración es mayormente lo que protege a los consumidores del botulismo y las bacterias, los fabricantes siguen añadiendo nitrito de sodio para hacer que la carne parezca rosada y fresca.

Los nitritos por sí mismos no son el problema. La gente ingiere mas nitritos de los vegetales que de la carne, de acuerdo con la investigación realizada por la Universidad de Minessota. Durante el proceso de digestión, sin embargo, el nitrito de sodio se convierte en nitrosamina, y ahí es donde comienzan los problemas con el cáncer. La nitrosamina es un carcinógeno, pero como no es técnicamente un ingrediente, su presencia puede ser fácilmente pasada por alto en el envase.

También encontramos nitrosaminas en alimentos encurtidos, fritos, o ahumados; en cosas como la cerveza, el queso, los subproductos de pescado, y el humo del tabaco.

Conocer todos estos ingredientes no significa que símplemente hay una “lista corta” de alimentos que hay que evitar. Hay que estar vigilantes y leer las etiquetas constántemente.


Aquí están los cinco peores infractores:

  • Perritos Calientes: La Coalición para la Prevención del Cáncer recomienda que los niños no coman más de 12 perritos calientes al mes, debido al riesgo de cáncer. Si de todas maneras los vas a tomar, busca aquellos que no tengan nitrito de sodio entre sus ingredientes.
  • Carnes procesadas y bacon: Estas carnes casi siempre contienen el mismo nitrito de sodio que los perritos calientes. Se pueden encontrar algunos sin nitritos, pero tendrás que buscarlos en tiendas de alimentos naturales o herboristerías. El bacon también es alto en grasa saturada, que contribuye al riesgo de cánceres diversos, incluyendo el cáncer de mama. El limitar el consumo de carnes procesadas y grasas saturadas también beneficia al corazón.
  • Donuts: Los donuts contienen aceites hidrogenados, harina blanca, azúcar, y archilamidas. En esencia, son uno de los peores alimentos cancerígenos que puedas comer. La revista Reader’s Digest llama a los donuts “desastrosos” como alimento para el desayuno, y muchos expertos están de acuerdo en que son probablemente una de las peores maneras de empezar el día.
  • Patatas fritas: Las patatas fritas están hechas con aceite hidrogenado y frito a altas temperaturas. Algunas cadenas de comida rápida incluso añaden azúcar a sus patatas para hacerlas más irresistibles. No solo bloquean las arterias con grasas saturadas y grasas transgénicas, también contienen acrilamidas. Deberían llamarse “patatas cancerígenas”.
  • Papas (patatillas) galletas saladas, cookies: Éstas generalmente contienen harina blanca y azúcar, así como grasas transgénicas, pero no basta con buscar estos ingredientes en la etiqueta; de hecho tienes que “decodificar” la lista de ingredientes que los fabricantes de alimentos utilizan para engañar a los consumidores. Esto se hace escondiendo los ingredientes (como esconden el Monosodio de Glutamato en el extracto de levadura, o trampeando con las porciones individuales, para poder decir que el alimento está libre de grasas transgénicas, incluso cuando sí las contiene).

Además de evitar estos alimentos, que mas pueden hacer los consumidores para reducir el riesgo de cáncer? Lo principal es simple:

  • Comer alimentos no procesados o industriales, y basar la dieta principalmente en plantas.
  • Consumir alimentos que tengan grasas omega 3 y otros ácidos grasos esenciales.
  • Comer muchas frutas y verduras, muchas de las más comunes tienen conocidas propiedades anti cancerígenas.
  • Hacer ejercicio vigoroso regularmente, ya que los tumores no pueden prosperar en ambientes altamente oxigenados.
  • Mantener estables los niveles de azúcar, para evitar convertirse en un “buffet-coma-todo-lo-que-pueda” para las células cancerígenas.
  • Consumir alimentos altos en vitamina C natural, un nutriente que impide la conversión del nitrito en nitrosamina, y promueve una función sana del sistema inmunitario.
  • Asegurarse de conseguir las cantidades adecuadas de la gran arma contra el cancer, la vitamina D, a través de la exposición controlada al sol (sobre 10 a 15 minutos cada día, si se tiene la piel clara, o hasta diez veces más si se tiene la piel oscura.)
  • Mantener un buen nivel de hidratación, para asegurarse de que el cuerpo se libera de las toxinas. Evitar fumar y no usar perfumes, cosméticos y productos de aseo personal convencionales (asegurarse de que son de origen totalmente natural), ya que prácticamente todos contienen elementos químicos cancerígenos.

La prevención del cáncer es bastante simple. Incluso la Organización Mundial de la Salud dice que el 70% de los cánceres pueden ser prevenidos con simples cambios en la dieta y el estilo de vida. La verdad es que la mayoría de la gente se produce cáncer a sí misma a través de los alimentos, bebidas, y productos que eligen consumir. En mi opinión, más del 90% de los cánceres son fácilmente evitables.

Por cierto, no encontráis interesante el hecho de que la industria del cáncer no tenga absolutamente ningún interés en insistir a la gente que eviten el nitrito de sodio, o que dejen de usar productos para el cuidado de la piel que causan cáncer, o que tomen más el sol para prevenir el cáncer con vitamina D? Como se puede leer en otros artículos míos, creo firmemente que la industria del cáncer no tiene absolutamente ningún interés en prevenir el cáncer, y que su interés principal es el tratamiento del cáncer por beneficio económico. Esta visión es generalmente compartida por notables expertos en cáncer, como el Dr. Samuel Epstein, y el Dr. Ralph Moss. (Ver http://www.preventcancer.com/ para saber más sobre el Dr. Epstein.)