AUMENTAR EL RENDIMIENTO FÍSICO CON SALES DE SCHUSSLER

Existen seis pilares básicos donde se sustenta la biología humana: el agua, los hidratos de carbono o azúcares, los lípidos o grasas, las proteínas, las vitaminas y los minerales. En este artículo hablaremos sobre los minerales, y en concreto sobre las sales de Schussler.

¿Qué son las sales de Schussler?

Las sales de Schussler son un conjunto de 12 remedios minerales, 12 sales minerales que están presentes en el cuerpo humano de manera natural y que ingerimos a través de la alimentación, y cuyo desequilibrio puede ocasionar multitud de alteraciones. Estas sales minerales, tomadas como remedio pueden restaurar o estimular diferentes tipos de funciones corporales, contribuyendo así a potenciar nuestro rendimiento tanto físico como mental.

Las sales fueron descubiertas por el investigador alemán Dr. Wilhelm Heinrich Schüssler, quien acuñó el término “bioquímica”. La vida del ser humano y su metabolismo están regidas por numerosas reacciones bioquímicas, que a través de este tratamiento se pueden regular y mantener.

De los 12 remedios minerales, nos centraremos en 3 de ellos, por considerarlos especialmente adecuados para incrementar y mantener el rendimiento deportivo, entre otros beneficios: biosal nº3 Ferrum Phosphoricum, biosal nº 5 Kalium Phosphoricum, biosal nº7 Magnesium phosphoricum.

La Biosal nº 3 Ferrum Phosphoricum o Fosfato de Hierro se encuentra en todo el organismo, ya que es un componente primordial de la sangre. Nuestros cuerpos necesitan hierro para que absorba el oxígeno que inhalamos. La importancia de esta sal es vital, ya que cuanto más oxígeno reciban las células, más nutrientes podrán quemar y por tanto más energía podrán liberar. Además, gracias a esta sal, el organismo absorbe mejor el hierro de la alimentación, y lo transporta a aquellas partes  que más lo precisen. También se la considera la sal para tratar las inflamaciones en su primer estadio, cuando se han generado recientemente, ya sea por una lesión deportiva o por cualquier otro motivo. Su carencia puede provocar anemia, fibras musculares flojas y una deficiente absorción intestinal.

La Biosal nº5 Kalium Phosphoricum o Fosfato Potásico es necesario para los nervios y músculos, facilitando su correcto funcionamiento y coordinación. Esta sal es un componente esencial de las células nerviosas, la sangre, los músculos, y el cerebro (no existe célula nerviosa sin fosfato potásico). Es el gran calmante nervioso y también es importante para la producción de energía de las células. Adecuada para tratar el agotamiento, tanto físico como mental y/o emocional, los calambres y la debilidad muscular. Previene la degeneración celular y de los tejidos y su carencia puede provocar depresión, ansiedad, fatiga, falta de memoria, neuralgias, etc..

La biosal nº 7 Magnesium phosphoricum o Fosfato Magnésico se considera la sal antiespasmódica y analgésica por excelencia. El magnesio regula los impulsos nerviosos que llegan hasta los músculos, siendo por ello muy efectivo en los calambres y dolores de todo tipo. El fosfato, por su parte, es imprescindible en los procesos de producción de energía celular. El efecto de esta sal abarca tanto la musculatura estriada que podemos controlar conscientemente, como el resto de musculatura, incluida musculatura lisa de los órganos, por eso es efectiva en cualquier tipo de dolor. Todas las sales de Schussler pueden tomarse disueltas en la boca o bien en un vaso con agua caliente, pero esta sal es conocida justamente por su forma de administración como “7 caliente”: en los casos en los que nos encontremos ante un dolor agudo se pueden disolver 10 comprimidos en un vaso de agua caliente y tomarlo a sorbos.

Todas las sales de Schussler se pueden adquirir únicamente en farmacias, y no están clasificadas como medicamentos, ya que son consideradas como alimentos por la O.M.S., dado que son partes integrantes del propio organismo. Se pueden encontrar en formato de comprimidos o pomadas, estas últimas son muy útiles para tratar problemas en la piel y articulaciones, ya que se absorben directamente en la zona que se quiera tratar, y complementan el efecto de los comprimidos. Por ejemplo, si estamos ante un dolor provocado por una lesión reciente, sería adecuado utilizar la pomada de la sal nª 3 Ferrum Phosphoricum, para tratar la inflamación, y se podría alternar con la pomada de la sal nº 7 Magnesium phosphoricum, para combatir el dolor.

La dosificación puede variar de un caso a otro, pero si se desean tomar durante la práctica del deporte, lo más recomendable es diluir entre 4 y 6 comprimidos de cada una de las 3 sales en una botella grande de agua e ir bebiendo regularmente.

Para alcanzar la máxima eficacia de la sales es muy recomendable seguir una dieta equilibrada y saludable. Sin embargo, una dieta sana no reemplaza a las sales, ya que ingerir la cantidad necesaria de nutrientes no garantiza que estos sean absorbidos y/o transportados a las partes del cuerpo que más lo precisan. Justamente lo que hacen las sales es compensar las alteraciones en la absorción y distribución de los minerales.

Se pueden tomar conjuntamente con cualquier otro tratamiento que se esté siguiendo, y no están contraindicadas en ningún caso siempre y cuando se tomen en las dosis adecuadas.

Rosa Mª López

Deja un comentario