AMINOÁCIDOS Y DEPORTE

Los aminoácidos son nutrientes que forman la base o materia prima de las proteínas. La proteína es imprescindible en la dieta, sin embargo no es vital por ella misma en nuestra alimentación, sino por los aminoácidos que contiene. Todas las células de nuestro cuerpo contienen proteínas ya que se usan para la fabricación de nuevos tejidos, para reparar componentes de la célula, sintetizar hormonas y enzimas, mantener el equilibrio ácido-base, etc.  Cuando las proteínas son digeridas se separan en aminoácidos, y cuando éstos llegan hasta las células del cuerpo se convierten de nuevo en proteínas.

Clasificación de los aminoácidos

De los 100 aminoácidos conocidos solo 22 forman parte de las proteínas y 8 de ellos son esenciales, es decir, el organismo es incapaz de sintetizarlos en cantidad suficiente, por lo tanto deben ser obtenidos de la alimentación o la suplementación.

Los aminoácidos esenciales son: Isoleucina, Lisina, Leucina, Metionina, Fenilalanina, Treonina, Triptófano y Valina. La Histidina está considerada esencial solo para los bebés y los niños. La Arginina se considera semi-esencial debido a que se puede sintetizar pero no en las cantidades necesarias.

El resto son aminoácidos no esenciales, lo cual no significa que sean innecesarios, sino que pueden ser sintetizados a partir de los esenciales o precursores creados por la célula: Alanina, Glutamina, Taurina, Cisteína, Tirosina, Glicina, Ácido Aspartico, Ácido Glutámico, Serina, Prolina, Hidroxiprolina, y Asparagina. Algunos de estos se consideran en algunas clasificaciones “condicionalmente esenciales”, ya que solo son esenciales en algunas circunstancias o estados clínicos.

Por último tenemos a la Carnitina, que muchos autores también incluyen como aminoácido, aunque es una sustancia sintetizada en nuestro cuerpo a partir de otros aminoácidos.

 

Los más útiles en deporte

De los aminoácidos mencionados, hay 3 que se denominan aminoácidos ramificados y son:  la leucina, la isoleucina y la valina. La combinación de estos tres aminoácidos esenciales compone casi la tercera parte de los músculos esqueléticos en el cuerpo humano, por eso se emplean frecuentemente en los tratamientos de los pacientes que han sufrido quemaduras, así como en los suplementos dietéticos de los atletas que practican musculación. Pueden ser útiles como fuente de energía alternativa cuando el glucógeno del músculo está agotado. Además, ayudan en el control de glucemia y previenen el daño hepático.

La L-Carnitina, aunque ya hemos mencionado que no es un aminoácido en sentido estricto, merece especial mención ya que ayuda a movilizar las grasas de los tejidos hasta la mitocondria de las células, donde se transforma en energía y por lo tanto es muy útil para perder peso durante la práctica del deporte. También es interesante saber que este aminoácido colabora en disminuir niveles altos de colesterol y puede prevenir o mejorar arritmias cardíacas. Las fuentes naturales son carnes, lácteos y huevos.

La Arginina es necesaria en la elaboración de varios compuestos necesarios para la producción de energía muscular, y ayuda a tonificar los tejidos musculares. También se necesita para la síntesis y liberación de la hormona del crecimiento (GH) de la glándula pituitaria. Es muy importante para los adultos, porque a partir de los 30 años casi cesa la secreción por parte de la pituitaria, con lo cual debe aportarse en la dieta. Algunas fuentes naturales son los frutos secos, el arroz integral, la avena, las uvas pasas o las semillas de sésamo.

La Glutamina es el aminoácido más abundante en los músculos del esqueleto humano. Este aminoácido es imprescindible para la reparación y construcción del músculo. La tensión muscular, por ejemplo durante el ejercicio intenso, incrementa la necesidad de este nutriente. Favorece la desintoxicación del exceso de nitrógeno producido durante el ejercicio intenso y aumenta la eliminación de amonio. Además estimula la función cerebral, es digestivo e interviene en la permeabilidad intestinal. Dado que es un importante componente del recubrimiento del tracto digestivo, acelera el índice de cicatrización en úlceras digestivas. Las fuentes naturales de este aminoácido son muy variadas: lácteos y carnes, alimentos fermentados como el miso, frutos secos, espinacas y perejil crudos (la cocción destruye parte de la glutamina).

Rosa Mª López

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